Por: Héctor Díaz.
Anciano que preside Verbo Xela Américas.

La sociedad cambia constantemente, por lo que, para ir a la vanguardia del desarrollo, se requieren nuevos sistemas de aprendizaje y comunicación. ¿Estamos preparados para los cambios que implican? Con frecuencia, nos resistimos a estos cambios y ello nos produce frustración y estrés. Por eso es importante innovar [innovo, hacer nuevo, renovar; in- hacia adentro; novus, nuevo] haciendo realidad nuevas ideas.

Como está escrito en Romanos 12:1-2, debemos renovar nuestros pensamientos e ideas. Asimismo, buscar la excelencia en todo lo que hacemos para ser relevantes [importantes, significativos, sobresalientes, destacados]. ¿Estamos siendo un punto de referencia para nuestra comunidad, familia e iglesia? ¿Nuestras reuniones inspiran a los jóvenes? ¿Las demás personas reconocen el dinamismo de la innovación en lo que hacemos?

Innovar también conlleva el salir de nuestra zona de confort. No obstante, solo podemos cambiar la forma de hacer las cosas, no su esencia, porque los principios de la Palabra de Dios permanecen por siempre y a ellos debemos alinearnos.

(Isaías 40:8; Malaquías 3:6).

Sin embargo, para innovar necesitamos aprender a hacerlo, capacitarnos para realizarlo correctamente. Una de las características de un cristiano es que reconoce que necesita aprender para ser capaz de enseñar, y que constantemente se está equipando intelectual y técnicamente.

Por esto, es importante que el cristiano se prepare académicamente para adaptarse a los cambios de nuestra actualidad. Nosotros hemos sido llamados a servir, no solo con los dones espirituales, sino con nuestras habilidades naturales. Así que, busquemos una alta preparación intelectual a efecto de que desarrollemos proyectos técnicos, científicos, jurídicos, contables y artísticos que glorifiquen al Señor. Porque un cristiano preparado puede ser más efectivo para llevar el mensaje de Cristo a las todas las esferas. ¡Así que ya no sobrevivamos, haciendo mecánicamente lo que hemos hecho siempre, sino que vivamos, buscando siempre maneras de innovar! Innovemos, planificando e implementando ideas novedosas para servir a Dios.

¿Te gustaría estudiar, ser profesional? Tal vez en estos momentos tu condición económica no es la mejor, pero recuerda que Dios es el dueño del oro y la plata, y Él te proveerá, solo ten fe. (Hageo 2:8) ¡Supérate, estudia Dios te dará los recursos y sobre todo, la sabiduría para salir adelante.